León XIV alerta sobre el suicidio en Uruguay y reivindica la protección de los no nacidos

En su primera jornada de visita a Uruguay, el papa León XIV puso el foco en dos asuntos que considera centrales: la defensa de la vida desde sus primeras etapas y la atención a quienes atraviesan una profunda desesperanza. Durante un discurso en Montevideo, pidió que nadie llegue a sentirse solo o convencido de que su ausencia tendría poca importancia para quienes le rodean.
Ante autoridades y miles de asistentes reunidos en la Plaza de la Independencia, el pontífice sostuvo que la condición laica del Estado debe permitir la convivencia respetuosa entre creyentes y no creyentes. Según sus palabras, esa neutralidad no implica que la religión tenga que quedar limitada al ámbito privado. También destacó la diversidad de convicciones presente en la sociedad uruguaya.
León XIV defendió la protección de quienes aún no han nacido y afirmó que forman parte de la familia humana y del futuro del país. Agregó que la dependencia del bebé respecto de su madre no reduce, a su juicio, la dignidad ni la protección que merece. En el mismo mensaje, vinculó el cuidado de los niños con el acceso a una educación que les permita adquirir autonomía y oportunidades laborales.
El papa también habló de los cambios tecnológicos y de la inteligencia artificial. Advirtió sobre el riesgo de que las personas trabajadoras sean tratadas como piezas prescindibles dentro de los procesos productivos, y pidió mantener a la persona en el centro de esas transformaciones.
Al referirse al suicidio, tema de especial preocupación en Uruguay, señaló que la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad deben ir de la mano. La soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden hacer que alguien deje de encontrar motivos para seguir adelante, dijo, por lo que insistió en que nadie debería sentirse extraño entre los suyos. Uruguay es señalado en la nota como el país con las tasas de suicidio más altas de América Latina.
Fuente ↗