Santino Curto, de la música a manejar un Uber: así construye su camino lejos de los prejuicios

Santino Curto, hijo de Denise Dumas y Germán Barceló, creció en contacto con las cámaras y los escenarios, pero hoy prefiere abrirse paso con una rutina que combina distintos trabajos y su apuesta por la música. A los 22 años, asegura que no necesita grandes lujos para sentirse bien: “Yo soy alguien que puede vivir con poco”, dijo en una entrevista con GENTE.
Por las mañanas conduce un Uber para sumar ingresos. Algunos fines de semana, además, trabaja como productor técnico en el espectáculo teatral de Martín “Campi” Campilongo, a quien considera su padre de corazón. Según relató, en su familia le inculcaron desde chico que había que estudiar o trabajar, una idea que procura aplicar en su vida independiente.
El joven contó que también tuvo una experiencia lejos de su entorno familiar: a los 19 viajó a Nueva Zelanda, donde lavó platos en jornadas de hasta 14 horas y llegó a dormir en un auto. Lejos de presentar ese período como una etapa que quisiera olvidar, lo recordó como uno de los mejores momentos de su vida y como una oportunidad para aprender a valerse por sí mismo.
Curto habló también de las ventajas y dificultades de crecer con un apellido conocido. No espera, según explicó, que su familia le abra todas las puertas, y busca que su recorrido tenga una identidad propia. Su prioridad es desarrollar su proyecto musical, un sueño que recién empieza a tomar forma y que imagina, algún día, sobre un escenario de estadio.
En la charla, el cantante reflexionó sobre los valores que recibió en casa y la importancia de la sencillez. “Para la familia que me tocó, se ostenta muy poco”, señaló. Entre los trabajos cotidianos y sus planes artísticos, su presente combina la búsqueda de autonomía con el deseo de construir una carrera a su manera.
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